Con los lanzamientos recientes de empresas como Canon y Nikon, líderes indiscutibles de la tecnología fotográfica profesional, podemos decir que a pesar del gran auge que han tenido las cámaras full frame, los formatos crop sensor aun continúan estando vigentes. Aun incluso cuando la brecha de precio ha sido considerablemente reducida, los lanzamientos recientes de Canon con su 7D markII y de Nikon con la D7200 aseguran su permanencia en el mercado por algún tiempo más. Estas son cámaras con altas prestaciones y características que las hacen unas excelentes herramientas profesionales ya sea como cámaras de respaldo o como cámaras principales.

A esto sumamos los modelos existentes actualmente en el mercado como la Pentax K3 y K5 las cuales han sido reconocidas a nivel mundial por su gran calidad de imagen y grandes prestaciones, y modelos mirrorless de Fujifilm, Samsung y Sony, así como los modelos micro 4/3 de Olympus y Panasonic que emplean sensores incluso más pequeños con gran calidad de imagen, cámaras que por su tamaño reducido y buenas ópticas han tenido una gran acogida entre el público amateur e incluso profesional, podemos ver que la oferta de este tipo de sensores aun es muy grande en el marcado de equipos fotográficos y que las cámaras full frame siguen siendo para unos pocos que por sus necesidades o por su gusto particular requieren de las altas prestaciones que ofrecen y que además tienen la capacidad de costear no solo los cuerpos, sino además las ópticas que son bastante costosas.

En todo caso, esfuerzos como los de Sony con su línea de mirrorless Alpha 7, para hacer mas asequibles las cámaras Full frame, hace pensar que el paso lógico a seguir será este a futuro, solo el tiempo dirá si esto es correcto o aparecerá otra tecnología que funcione mejor, además debemos recordar que lo que llamamos full frame es realmente un formato “recortado” (formato de 35mm), de formatos mas grandes utilizados en las cámaras de medio y gran formato (6×4, 6×6, 6×7, placas, etc) y que se torno como un estándar en la industria gracias a que permitió equipos fotográficos más pequeños, de fácil transporte y menores costos, en todo caso siempre debemos tener presente que hoy en día, tenemos cámaras en cualquier segmento con mucha más tecnología que la podíamos tener en la era análoga para sacar estupendas fotos, lo que realmente importa es el ojo del fotógrafo, la creatividad del individuo y que la tecnología es solo una herramienta más para plasmar su obra.